jueves, 11 de octubre de 2007

en algún lugar más allá..


La noche ya habia caido, y el deber llamaba. salió del castillo con paso seguro y se paró frente a la puerta.
Una larga jornada de trabajo comenzaba de nuevo, el silencio era total y el fulgor de los astros solo era opacado por un par de antorchas.
luego de un par de horas de guardia estatica comenzó a moverse. primero en linea recta, a lentamente se fue acercando al lindero del bosque. el movimiento de las unas hojas lo sacó de su letargo y llamó su atención. tomó un antorcha y se acerco con cautela. el montón de hojas continuaba moviendose en el suelo, tomó un palo y cuidadosamente las removió.
espantado dió un salto hacia atrás.
ahogó un grito de espanto.
la criatura que ahí yacía no podía ser humana... no era posible. Tenia el tamaño de un recien nacido, pero su cara era deforme, sus ojos -o al menos el uno de ellos- era de un azul eléctrico, que casi brillaba en la obscuridad, el otro ojo no tenia pupila, era completamente blanco, a no ser por las venas rojas que se dejaban entrever por los costados. sus orejas tenian una forma irregular y eran tanto asi que eran distintas entre ellas. solo tenia uno de sus brazos, y el otro, el "brazo bueno" tenia todos sus dedos atrofiados. al menos sus piernas eran normales, o eso parecia.
luego de el impacto inicial tomó una decición. llevaria a este ser al castillo y lo esconderia. ahí se haria cargo de él, le daria comida y abrigo y cuidaria de que nada le faltase.
y asi lo hizó. tomo al "niño" en sus brazos y emprendió el viaje de vuelta al castillo. lo escondió en el establo, junto a su caballo, lo arropó con un traje viejo y un poco de paja y le dio un poco de leche tibia.
aún consternado y preocupado por lo que acababa de suceder, subió a acostarse. ya era de mañana, pero eran los sacrificios de su oficio.
mantuvo al bebe en su establo arropandolo y dandole de comer durante un mes y una dia. hasta que una noche, en medio de su turno, grande fue su sopresa al encontrase con una hermosa hada en lugar de la horripilante criatura de la que el se habia hecho cargo.
esta tenia el cabello castaño y los ojos verde oscuro, su piel tenia un color hermoso, que expedia un brillo casi cegador. esta lo miró con dulzura y le dijo:

-tú no tenias ninguna deuda conmigo, no tenías por que preocuparte de mi, mas lo hiciste. me cuidaste, me arropaste y me alimentaste por un mes y una noche, a pesar de mi horrible cuerpo. hoy me revelo ante tí como el hada que soy, y te concederé un regalo, escucha con cuidado: de hoy en adelante serás el rey de estas tierras, y yo seré tu reina, juntos gobernaremos, seremos justos y haremos de este mundo el paraiso-.


algunos dicen que aún hoy gobiernan, y los pocos que han logrado ver sus tierras dicen que es el paraiso, pero estas permanecen ocultas al ojo de los hombres comunes y corrientes; tal vez, si eres justo y bueno, algún dia los puedas visitar.

No hay comentarios.: